El email hizo gratuito escribir cartas. La web hizo gratuito publicarlas. Luego la IA hizo gratuito falsificarlas. Deepstamp es la pieza que faltaba: un estandar distribuido y discreto que permite a cualquier documento — factura, contrato, nomina, extracto — decir "esto es real" en un segundo, en cualquier dispositivo, de por vida.
La mayoria de las herramientas de confianza entierran el veredicto en un dashboard. El nuestro vive en el documento, en el email, en la pantalla de la mesa de la cocina.
Nos integramos en los SaaS que los destinatarios ya usan. La adopcion sigue la distribucion existente del editor.
La verificacion es deterministica. El sello coincide con el registro o no coincide. Ningun modelo decide.